Flacidez abdominal: por qué aparece y cómo combatirla eficazmente

flacidez abdominal

La flacidez abdominal es una de las principales preocupaciones estéticas en mujeres. Ya sea después de un embarazo, una pérdida de peso significativa o simplemente por el paso del tiempo, la piel flácida en el abdomen afecta tanto la autoestima como el bienestar físico.

Este problema no solo tiene un impacto visual, también puede generar incomodidad al vestir o moverse, dificultando incluso el progreso en rutinas de ejercicio. A pesar de los esfuerzos por mejorar con dieta o entrenamiento, hay zonas donde los resultados simplemente no llegan. Y es ahí donde se vuelve fundamental entender las causas de fondo y las posibles soluciones.

¿Qué causa la flacidez abdominal?

La flacidez abdominal puede deberse a varios factores. Entre los más comunes se encuentran:

  • Cambios hormonales
  • Pérdida rápida de peso
  • Embarazo
  • Falta de colágeno y elastina
  • Sedentarismo

Cuando la piel pierde elasticidad, no logra adaptarse al nuevo contorno corporal, generando esa apariencia laxa o colgante. Además, los músculos abdominales debilitados o separados (diástasis) pueden empeorar la situación, dando una sensación de volumen no deseado incluso con un peso saludable.

Según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), más del 80% de las mujeres adultas presenta algún grado de grasa localizada o flacidez corporal, incluso manteniendo hábitos saludables. Esto demuestra que el cuerpo, en ciertos momentos, necesita algo más que dieta y ejercicio.

Por qué no basta solo con hacer ejercicio o dieta

Aunque mantener una alimentación saludable y una rutina de entrenamiento es esencial, muchas personas descubren que, aun así, la piel flácida en el abdomen persiste. Esto ocurre porque la flacidez no solo está relacionada con grasa localizada, sino con la calidad de la piel y el tono muscular.

Es decir, puedes bajar de peso, pero si no hay una estrategia para mejorar la firmeza de la piel y estimular el tejido profundo, los resultados visibles seguirán siendo limitados. Aquí es donde entran en juego las nuevas tecnologías en tratamiento corporal, diseñadas para trabajar donde el ejercicio no alcanza.

De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Cosmetic Dermatology (2022), los tratamientos corporales no invasivos mejoran la satisfacción corporal en más del 60% de las pacientes, especialmente cuando se integran a un enfoque de bienestar integral.

Tonificación sin cirugía: una opción cada vez más buscada

La buena noticia es que no hace falta recurrir a intervenciones invasivas para mejorar la flacidez abdominal. Hoy en día existen soluciones de tonificación sin cirugía que permiten tratar eficazmente la zona abdominal, de forma segura, rápida y sin tiempos de recuperación prolongados.

Estos tratamientos combinan tecnologías como radiofrecuencia, electroporación o contracción muscular profunda, que estimulan el colágeno, mejoran la firmeza y ayudan a moldear el contorno corporal de manera progresiva y natural.

Molding Shape: la tecnología que redefine el abdomen sin cirugía

En Salud y Forma Medical contamos con Molding Shape, un innovador tratamiento corporal no invasivo diseñado para abordar directamente la flacidez abdominal. Su tecnología trabaja sobre la musculatura profunda, estimulando hasta 20.000 contracciones en una sola sesión, lo que permite tonificar y mejorar la firmeza desde la primera aplicación.

Este tratamiento es ideal para personas que ya cuidan su cuerpo, pero buscan una ayuda extra para alcanzar resultados visibles, sin pasar por el quirófano. Además, es compatible con otros tratamientos estéticos, potenciando sus efectos.

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